El proceso de desamiantado en altura

Como ya sabes, el amianto es un químico cancerígeno, una fibra mineral que se utilizaba anteriormente para la construcción de edificios y productos industriales, sobre todo, en los años 50 y 90, y que, actualmente, está prohibido por todos los daños que puede provocar en la salud de los habitantes. Por este motivo, desde hace unas décadas se ha tenido que retirar el asbesto de muchos edificios y locales, para proteger la salud de muchos. Un trabajo que tiene que llevar a cabo especialistas y profesionales del sector, respetando siempre las normativas de seguridad para su propia protección. 

A finales del siglo pasado, se empezó a ver que aquel material ignífugo, económico y aislante, que tantos beneficios aportaba a las construcciones, es uno de los causantes de un sinfín de enfermedades. Por ello, el 15 de junio del 2002 entró en vigor la prohibición de fabricar productos con este material y la retirada del amianto. Sin embargo, la manipulación de este material puede conllevar serios problemas de salud. Por ello, se exigió que fuesen solo los profesionales de este sector los que llevasen a cabo esta retirada, mediante los procesos de seguridad requeridos. 

Normativa de seguridad

En el Real Decreto 396/2006 una legislación española que recoge las Disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto. En este apartado se especifica que:

  • Para poder manipular el amianto se necesita la inscripción en el R.E.R.A
  • Contar con una formación específica de amianto para los trabajadores que deben manipular y retirar este material. 
  • Estos profesionales necesitan haber pasado una vigilancia médica ante exposición de amianto. 
  • Los procedimientos de trabajo deberán llevarse a cabo sin producir fibras de amianto, y las que se produzcan deberán ser al momento retiradas por sistemas de extracción.
  • El amianto retirado deberá ser almacenado y transportado en embalajes cerrados y etiquetados. 
  • Los profesionales deberán utilizar un equipo de protección individual de las vías respiratorias, aunque no podrá ser permanente y se deberá utilizar lo mínimo posible, sin superar las 4 horas diarias. 
  • Deberán vestirse con ropa apropiada y especial.
  • Podrán asearse diez minutos antes de la comida y otros diez minutos antes de abandonar el lugar de trabajo. 
  • Todo el trabajo deberá supervisarse por una persona que cuente con los conocimientos necesarios, la cualificación y la experiencia requeridos para llevar a cabo dichas actividades. 

Accés Vertical, especialistas en desamiantados 

Nuestra empresa está inscrita en el R.E.R.A con el número 06/AB/14. Y es que estamos especializados en la descontaminación, en la retirada y en la eliminación de amianto friable y no friable que están ubicados en altura. 

Estamos perfectamente cualificados no solo para hacer trabajos de altura, sino también para realizar desmiantados en todos los sectores. Y es que contamos con toda la seguridad necesaria para, por un lado, no poner en riesgo la salud de nuestros trabajadores y, por el otro, la de terceras personas. 

También contamos con equipos técnicos y recursos materiales específicos para poder realizar este tipo de trabajos en grandes instalaciones, como por ejemplo, centrales térmicas; y para hacer la retirada en grandes cubiertas, depósitos, bajantes, etc. Estamos hablando de herramientas y materiales como cabinas de descontaminación de personal, aspiradores, bombas de medición ambiental, entre otros. 

¿Quieres trabajar con nuestros profesionales? Contacta con nosotros y te informaremos sobre todo lo que necesites. ¡Ponte en buenas manos!

Puntos de anclaje, herramientas para los trabajos en altura

Sin duda, nuestro trabajo se basa en la utilización de sistema anticaídas, es decir, en puntos de anclaje para poder realizar las tareas en altura requeridas por nuestros clientes. Un sistema que va de la mano de la Normativa de las líneas de vida UNE-EN 795/A1/A2/ B. Por ello, en este artículo nos centraremos en estos dispositivos y en su normativa 795/2012.

Los puntos de anclaje son dispositivos que, como su nombre indica, sirven de anclaje para poder ofrecer seguridad a trabajos en altura que se realicen.

Existen tres clases de puntos de anclaje, los fijos, los transportables y los de peso muerto. Se pueden instalar en superficies verticales, horizontales o inclinadas, áreas de diferentes materiales, como por ejemplo, hormigón, vigas de madera, metálicas…

Estos puntos sirven, por un lado, para poder conectar los EPIS anticaídas, o bien, para instalar otros dispositivos o sistemas de seguridad, como por ejemplo otras líneas de vida horizontales, verticales o fijas. Así pues, en Accés Vertical contamos con una amplia gama de puntos de anclaje para poder realizar correctamente y de manera segura las tareas en altura requeridas por nuestros clientes. 

Normativa sobre prevención de riesgos laborables

En la Normativa EN 795, en este tipo de producto se contemplan tanto como sistemas anticaída provisionales como los permanentes. Para saber cuándo se utilizan ambos, es importante saber qué medida y cómo se va a transitar por la zona de acceso con peligro de caída a distinto nivel. Otro aspecto a tener en cuenta es el número de operarios que deberán pasar por el área. Según estos factores, sabremos si necesitamos sistemas de anclaje permanentes en la zona, o bien, deben retirarse una vez acabado el trabajo. 

Por otro lado, todos los puntos de anclaje tienen que estar diseñados para que no puedan desconectarse de forma involuntaria, una vez estén enlazados con el EPI que use el operario. Una norma que se encuentra dentro de la protección y seguridad del trabajador recogida en la Ley de Prevención de Riesgos Laborables. 

En el 2012 se publicó una nueva versión sobre dicha normativa, presentada por Francia y en la que la Comisión Europea determinó que solamente los anclajes tipo B y E son dispositivos móviles no concebidos para estar permanentemente fijados a la estructura. Por ende, se han clasificado con EPIs cubiertos por la Directiva 89/686/CEE. Otros aspectos modificados han sido, por ejemplo, que estas herramientas deben ser testadas para anticaídas; y que los requisitos de resistencia estática pasan de 10 kN a 12 kN para anclajes metálicos y de 10 a 18 kN para textiles. 

Además, la nueva norma no tiene carácter retroactivo, por lo que los sistemas certificados según la EN 795:1996 siguen siendo válidos.  

Tras conocer la normativa sobre puntos de anclaje y conocer más sobre estos dispositivos, si deseas contratar un equipo de profesionales que realice trabajos en altura, ¡somos tu empresa!  Estaremos encantados de ayudarte en todo lo que esté en nuestras manos. 

Trabajos de consolidación de edificios

En el mundo de las reformas y las rehabilitaciones en fachadas y en edificios con mucha altura, ¡en Accés Vertical tenemos un papel muy importante! Por este motivo, nuestros profesionales están especializados en la ejecución de trabajos de consolidación de edificios. En este artículo te contamos mucho más sobre este servicio. 

Las obras de consolidación son aquellas que, ni más ni menos, pretenden afinar un lugar, reforzándolo o sustituyendo cualquier elemento que esté dañado ya sea por el paso del tiempo, por las inclemencias meteorológicas u otros factores externos. Gracias a esta tarea conseguimos asegurar una mayor estabilidad del edificio y mantenerlo en óptimas condiciones, tanto de salubridad, habitabilidad como de confortabilidad. 

Y es que en Accés Vertical contamos con un departamento especializado en la rehabilitación, restauración y conservación integral de edificios.

Profesionales formados con los mejores estándares de calidad (ANETVA/ IRATA) para que puedan ejecutar las tareas pertinentes en altura y mediante trabajos verticales, con toda la seguridad que requieren. Por ello, analizarán la situación y decidirán qué manera es la más óptima para acceder a la zona de trabajo de difícil acceso. 

Por otro lado, un equipo de técnicos diagnosticará y detectará los problemas que existan y que se deben solucionar. Una tarea que deberá llevarse a cabo junto con el departamento de prevención de riesgos, de calidad y medio ambiente. 

Instalación de líneas de vida y elementos de seguridad

Para poder realizar dichos trabajos de consolidación de edificios, en Accés Vertical instalamos líneas de vida temporales o de carácter definitivo, y elementos de seguridad que nos permiten trabajar en altura con toda la seguridad necesaria para garantizar la protección ante caídas. Una instalación que se realiza a través de un diseño personalizado para cada cliente y cada proyecto. 

Estamos hablando de líneas de vida horizontales, verticales, puntos de anclaje, carriles de trabajo, escaleras de acceso o barandillas y pasamanos. Gracias a estas medidas de protección, evitamos instalar andamios, reducir el tiempo de actuación y los costes. 

Un sinfín de beneficios son los que ofrece nuestra manera de trabajar. Y es que contamos con los conocimientos, la maquinaria y la experiencia necesarias para hacer de los proyectos, soluciones de éxito. 

¡Ponte en contacto con nosotros si necesitas llevar a cabo trabajos de consolidación en edificios! 

Normativa de barandillas y pasamanos

Normativa de barandillas perimetrales y pasamanos

 

La normativa de barandillas perimetrales y pasamanos se encuentra en el Código Técnico de la Edificación, CTE, en el que se regulan aquellas exigencias básicas de calidad que los edificios deben cumplir para poder garantizar los requisitos imprescindibles de seguridad y habitabilidad. Más específicamente, esta normativa se encuentra en el apartado de seguridad de utilización. A continuación, te contaremos más sobre esta normativa. 

Uno de los propósitos de Accés Vertical es instalar barandillas y pasamanos en ciertas zonas para evitar daños inmediatos que puedan suceder en edificios. De ahí que nos rijamos por los estándares y las normas básicas que se han establecido en el sector de la edificación, seguridad y habitabilidad. 

El Real Decreto 314/2006, del 17 de marzo, aprobó la normativa del CTE en relación a los requisitos establecidos por la LOE (Ordenación de la Edificación)

Las barandillas y pasamanos son sistemas de protección colectivos, unas estructuras ideales para poder proteger el tránsito habitual de los usuarios ante caídas. Por otro lado, el diseño de pasamanos deberá ser ergonómico, y preferentemente circular. Contará con un diámetro de unos 4-5 cm y estará fabricado con materiales que no sean antideslizantes, muy rugosos o que puedan calentarse a través de los rayos UV. 

 

Normativa CTE en barandillas perimetrales

En cuanto a la normativa vigente, tenemos que tener en cuenta ciertos aspectos:

  • Deben instalarse barreras de protección en cualquier hueco, abertura o desnivel con una diferencia de cota de 55 cm. 
  • La altura mínima será de 90 cm, aunque si la caída supera los 6 metros y la anchura del hueco entre tramos es de más de 40 cm, deberemos instalar una barandilla de más de 1 metro, más concretamente, de 110 cm. Para poder instalar a la perfección dichas estructuras de seguridad, es necesario medir de manera vertical, desde la cota del suelo y, en el caso de las escaleras, deberá medirse desde el vértice anterior del peldaño hasta el punto superior de las barandillas. 
  • Las barreras de protección deberán tener una resistencia suficiente para resistir la fuerza que se pueda cometer horizontalmente. 
  • Aquellas barandillas que se deban situar en zonas públicas, en establecimientos comerciales, en áreas comunes de edificios residenciales o escuelas infantiles no pueden tener elementos escalables, ni aberturas que puedan ser atravesadas de 10 cm. Así pues, la distancia entre la escalera y la parte inferior de la barandilla no podrá exceder a los 5 cm. 
  • En aquellos casos en los que la anchura del tramo sea más de 240 cm, deberán instalarse pasamanos intermedios. 

 

Normativa pasamanos en el CTE

En cuanto a la normativa vigente, tenemos que tener en cuenta ciertos aspectos:

  • Aquellas escaleras de más de 55 cm deberán disponer de pasamanos continuos, como mínimo, en un lado de la escalera. Si su anchura sobrepasa el metro y 20 cm o son para un usuario con movilidad reducida, los pasamanos deberán estar en ambos lados. 
  • Deberán instalarse pasamanos intermedios cuando la anchura del tramo sea superior a los 240 cm.
  • El pasamanos deberá estar a la altura de entre los 90 cm y los 110 cm. Aunque en aquellas zonas donde habrá presencia de niños, como escuelas, deberá estar entre los 65 y 75 cm. 
  • Deben ser instalaciones firmes, separadas por 4 cm y con un sistema de sujeción no interfiera el paso continuo de la mano. 

barandillas autoportantes

 

Aunque, una de las normativas que nos representa y diferencia del resto de empresas es la Normativa UNE-EN ISO 14122.3. Específica para gradas, escaleras de escalones y barandas no motorizadas.

Barandillas autoportantes

Una de las líneas que utilizamos es la Metal Luxe Edge Safety, con la que podemos instalar barandillas autoportantes de aluminio, sistemas que tienen el objetivo de evitar caídas a distintos niveles y en zonas peligrosas, para aquellas personas que están trabajando o circulando junto a ellas. 

Elaboradas con uno de los materiales más resistentes, el aluminio, estos sistemas pueden ser horizontales e inclinadas, y están compuestas de una barandilla, una barra horizontal y un rodapié o plinto. 

 

 

Tras conocer la normativa de protección de barandillas y pasamanos, si deseas contratar un equipo de profesionales que instale barandillas perimetrales, ¡somos tu empresa! Contamos con un sinfín de marcas, de calidad. Estaremos encantados de ayudarte en todo lo que esté en nuestras manos. 

 

normativa de barandillas y pasamanos pasamanos y barandillas

Procedimiento de trabajo en espacios confinados

Los espacios confinados son aquellos que tienen una abertura de entrada reducida, o bien, una ventilación natural poco favorable para poder trabajar en buenas condiciones en su interior. Por este motivo es necesario que se aplique un riguroso procedimiento para poder realizar las tareas oportunas en estos recintos, ya sean exteriores o interiores. Como profesionales del sector, queremos en el artículo de este mes hablarte sobre el cumplimiento obligatorio que se debe tener en cuenta a la hora de ejecutar las distintas tareas en estos espacios. 

Estos pueden contener contaminantes tóxicos o inflamables, así como tener una deficiencia de oxígeno. Estamos hablando de espacios como molinos, mezcladoras, salas subterráneas, túneles, pozos, cubas, alcantarillas, arquetas subterráneas, etc. Así pues, para poder limpiar, reparar o llevar a cabo el mantenimiento requerido es necesario seguir un seguido de pautas para proteger la seguridad y salubridad del empleado. 

Estas zonas se clasifican en tres: 

  • Clase A, con peligro inminente para la vida, en el que se necesitará una autorización por escrito para entrar y poder realizar la tarea.
  • Clase B, con peligro potencial de lesión, aunque no compromete la vida del empleado, en el que se requiere también una autorización, pero no es necesaria una protección respiratoria.
  • Clase C, con un peligro normal ante el circuito, en el que no necesita autorización para entrar, pero sí un método que apueste por la seguridad del trabajador. 

¿Qué riesgos pueden aparecer en este tipo de espacios? 

Muchos de estos cuentan con niveles de oxígeno muy bajos, o bien, con gases tóxicos como el dióxido de carbono o el metano, hecho que puede producir la asfixia del trabajador mientras realiza las tareas oportunas. 

Por otro lado, también puede intoxicarse, ya sea porque el recinto cuenta con sustancias nocivas para la salud o porque la tarea genera dichas sustancias. Este tipo de espacios también pueden ocasionar ahogamiento del trabajador o explosiones en el interior del lugar. 

¿Cómo proceder antes de acceder a espacios confinados?

Primeramente, es necesario que cada uno de los trabajadores que deberá realizar ciertas tareas en estos lugares tenga la formación sobre riesgos en espacios confinados y sobre las medidas de emergencia que se tienen que aplicar en caso de que sea necesario. 

Por otro lado, es imprescindible tener un permiso de trabajo para acceder a este tipo de espacios y este debe estar firmado por parte de la persona que encargará las tareas, por un  responsable y por la persona que accede al recinto. 

Debe haber alguien que controle, y el supervisor debe ser un trabajador con formaciones y experiencia en este tipo de labores. No podrá entrar en el interior en ningún momento, pero tendrá conocimientos de auxilios para poder aplicarlos en caso de que fuera necesario. 

El empleado encargado de entrar en el interior deberá llevar a cabo un seguido de acciones que se deberán cumplir siempre y con toda rigurosidad: tendrá que ventilar el espacio antes de acceder a él; instalar sistemas para crear accesos seguros (detectores de atmósfera peligrosa, iluminación, etc.); dotarse de una equipación especializada; señalizar debidamente en el exterior de que se está realizando una tarea en ese preciso momento dentro del recinto; o disponer de equipos necesarios para poder realizar las comprobaciones requeridas antes de acceder (detector de gases, escaleras manuales, equipo de iluminación portátil, etc.)

Obtén más información contactando con nuestro equipo de profesionales que te asesorará en todo momento sobre el procedimiento de trabajos en espacios confinados.

Normativa Escaleras de Gato

Normativa Redes de Seguridad

Efecto Péndulo